El estratega macro Mark Connors sostiene que si el conflicto entre EE.UU. e Irán se prolonga durante meses, Bitcoin podría emerger como uno de los principales activos beneficiados. Un conflicto prolongado implicaría mayor gasto bélico, aumento de la deuda pública y probable reducción de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, todos factores históricamente favorables para Bitcoin. Además, la volatilidad del petróleo y la incertidumbre geopolítica podrían empujar a inversores hacia activos refugio no correlacionados con el sistema financiero tradicional. Esta tesis es relevante para los inversores latinoamericanos que buscan cobertura ante la inestabilidad global.